martes, 20 de septiembre de 2016

Qué noche la de las paellas.


    La noche del pasado domingo, último día de fiestas, fue apoteósica. Jamás he visto tanta gente reunida en la Plaza de España el “Día de las paellas. Y es que el espectáculo prometía. Y no defraudó. La actuación de “500 Noches, Tributo a Sabina”, fue espectacular. Y la sorpresa de la Peña Juventud, más: En un intermedio improvisado, componentes de la citada Peña quemaron una colección de fuegos de artificio, que nos dejó a todos alucinados. Y encima tuvimos la fortuna de encontrarnos con dos chicas de Toledo y un compañero, que estaban haciendo el Camino de Santiago, con quienes compartimos charla, baile y vino, antes de que se fueran a dormir a un Albergue najerino. El balance de estas fiestas no puede ser más positivo, a pesar de tener en contra la lluvia y el frío, y el lanzamiento del cohete anunciador de las Fiestas de San Mateo, el día de Santa María La Real, desde el Ayuntamiento de Logroño. Para mí, particularmente, han sido las mejores fiestas de mi vida. Y no lo han sido por los actos festivos, sino por la hermosa compañía que he tenido. Gracias, Luis, Quique, Antonio, Santi, Maricarmen, Charo, Carmen y Charius, por este hermoso regalo.